El plato dentro de una comida completa
La dieta mediterránea no es un plato, es un equilibrio. Así se sirve este guiso como parte de una comida saludable y festiva.
El menú completo
Para abrir · Ligero
Tomates de temporada en rodajas gruesas, sal en escamas, aceite de oliva y orégano fresco. O pan con tomate catalán si es invierno.
Plato principal
Las lentejas en cuenco hondo, con un hilo de aceite crudo y vinagre de Jerez. Ración moderada: 300–350 g.
Acompañamiento
Ensalada verde sencilla (lechuga, escarola, rúcula) con aceite y limón. La acidez limpia el paladar entre cucharadas.
Bebida
Agua fresca y, opcionalmente, una copa pequeña (125 ml) de tinto joven o crianza. Garnacha de Aragón o tempranillo ligero.
Pan
Hogaza de masa madre, cortada gruesa. La fibra del pan integral suma; el blanco también funciona si es de buena harina.
Postre
Fruta de temporada: una naranja en gajos en invierno, un melocotón en verano. La vitamina C ayuda a absorber el hierro del guiso.
El plato del bienestar mediterráneo
Visualiza el plato como una rueda en tres partes:
| Mitad del plato | Verduras y hortalizas (en este menú, la ensalada y las verduras del propio guiso) |
|---|---|
| Cuarto del plato | Proteína vegetal o magra (las lentejas son el ejemplo perfecto) |
| Cuarto del plato | Cereal integral (pan de masa madre o un puñado de arroz) |
| Grasa principal | Aceite de oliva virgen extra, crudo y en cocción |
«No comemos nutrientes, comemos comidas. Y las comidas se hacen en mesa, no en plato.» — Tradición mediterránea