Capítulo 07 · Calendario

Las mismas lentejas, cuatro estaciones

La huerta marca el ritmo. Cambia dos o tres ingredientes y el guiso se vuelve otro plato, fiel al mes en que se cocina.

Primavera

Lentejas con verduras tiernas. Añade en los últimos 10 minutos: guisantes frescos, habitas peladas y espárragos verdes troceados. Sirve con menta picada y ralladura de limón. Más ligero, más verde.

Marzo–Junio

Verano

Ensalada templada de lentejas. Cuece las pardinas escasas de caldo, escúrrelas y mézclalas en frío con tomate cherry, pepino, cebolla morada, aceitunas Kalamata y queso de cabra. Aliño de aceite, vinagre de Jerez y comino.

Julio–Agosto

Otoño

Lentejas con calabaza y setas. Sustituye la patata por 200 g de calabaza en dados y añade 150 g de boletus o níscalos salteados. Termina con perejil y nuez moscada recién rallada.

Septiembre–Noviembre

Invierno

Versión clásica reforzada. Añade morcilla de Burgos los últimos 15 minutos y un puñado de berza picada. Es el plato más calórico del año: pensado para días cortos y cuerpos cansados.

Diciembre–Febrero


Una idea por mes

  • Enero. Lentejas con cardo y un huevo escalfado encima.
  • Febrero. Lentejas con bacalao desalado y pimentón picante.
  • Mayo. Lentejas con alcachofas troceadas en sofrito.
  • Agosto. «Hummus» de lentejas: tritura el guiso frío con tahini y limón.
  • Octubre. Lentejas con membrillo: una cucharada de carne de membrillo al final, sorprendente.
  • Diciembre. Lentejas para Nochevieja: en la tradición italiana traen prosperidad; en España, sencillamente, abrigan.