Las mismas lentejas, cuatro estaciones
La huerta marca el ritmo. Cambia dos o tres ingredientes y el guiso se vuelve otro plato, fiel al mes en que se cocina.
Primavera
Lentejas con verduras tiernas. Añade en los últimos 10 minutos: guisantes frescos, habitas peladas y espárragos verdes troceados. Sirve con menta picada y ralladura de limón. Más ligero, más verde.
Marzo–Junio
Verano
Ensalada templada de lentejas. Cuece las pardinas escasas de caldo, escúrrelas y mézclalas en frío con tomate cherry, pepino, cebolla morada, aceitunas Kalamata y queso de cabra. Aliño de aceite, vinagre de Jerez y comino.
Julio–Agosto
Otoño
Lentejas con calabaza y setas. Sustituye la patata por 200 g de calabaza en dados y añade 150 g de boletus o níscalos salteados. Termina con perejil y nuez moscada recién rallada.
Septiembre–Noviembre
Invierno
Versión clásica reforzada. Añade morcilla de Burgos los últimos 15 minutos y un puñado de berza picada. Es el plato más calórico del año: pensado para días cortos y cuerpos cansados.
Diciembre–Febrero